Degeneración Macular (DMAE)

La degeneración macular afecta gravemente a la visión central pero se mantiene la visión periférica, y por ello nunca produce ceguera total.  En muchos casos el paciente presenta metamorfopsias o  distorsión de la imagen. Afecta a un 20-30% de las personas mayores de 65 años. Existe una forma atrófica o seca que es la más frecuente (90% de los casos) y una forma exudativa con formación de membranas neovasculares  subretinales que sangran y destruyen la mácula.

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Metamorfopsias o distorsión de la imagen producida por la degeneración macular.

Frecuentemente, es necesario realizar una tomografía de coherencia óptica de la mácula (OCT macular) para determinar su localización y extensión y determinar si el paciente pueda beneficiarse del tratamiento. En algunos casos también es necesario realizar unas pruebas de contraste como la  angiografía fluoresceínica o verde indocianina . Recientemente en nuestra clínica disponemos de una OCT angiográfica no invasiva que nos permite realizar un exámen exhaustivo de la mácula sin la necesidad de introducir colorante en las venas. Esta tecnología es totalmente inocua y no invasiva, pues además, no es necesario dilatar las pupilas.

Angiografía fluoresceínica

Tomografía de coherencia óptica (OCT)

Desde el año 2005 disponemos de fármacos denominados antiproliferativos, efectivos para detener e incluso mejorar la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Las formas exudativas se tratan con inyecciones intravítreas de fármacos antiproliferativos (ranicizumab, bevacizumab , aflibercept). Con el tratamiento la gran mayoría de casos se estabiliza y un porcentaje importante mejora. El tratamiento debe realizarse lo antes posible pues sólo es más efectivo en membranas recientes y no mejora las cicatrices antiguas ni las formas secas. Son frecuentes las recidivas y a veces la respuesta es parcial por lo que se deben realizar varias reinyecciones

Degeneración macular seca o atrófica    

Degeneración macular húmeda o exudativa