En la Hipermetropía se dice que el ojo hipermétrope enfoca los objetos detrás de la retina.

Debido a una capacidad de refracción disminuida o a un acortamiento del eje ocular.

Los lactantes y niños pequeños presentan una ligera hipermetropía fisiológica que se normaliza hacia los 6-8 años.

Es estable en los adultos y tiende a aumentar después de los 50 años.

La hipermetropía oscila entre 2 y 5 dioptrías en la mayoría de los casos. Cifras superiores a 10 dioptrías son excepcionales.

 

La Hipermetropía Minifiesta

La hipermetropía manifiesta es la presentada por una persona en un momento dado sin estar compensada por la acomodación y la latente la compensada por dicho mecanismo.

La suma de ambas se denomina hipermetropía total y se obtiene después de paralizar la acomodación con gotas de un ciclopléjico.

Los niños y jóvenes tienen mucha capacidad de acomodación, suplen gran parte de su hipermetropía y pueden conseguir una visión excelente aunque tengan algunas dioptrías de dicho defecto.

Por ello, y sobre todo en niños, es necesario realizar la exploración ocular con el empleo de ciclopléjicos que paralizan el músculo ciliar y  la  acomodación.

Se utilizan atropina al 0,5 % en niños menores de 5 años y ciclopentolato (ciclopléjico) al 1-2 % en niños mayores de esa edad.

La hipermetropía se manifiesta principalmente en la visión próxima.

El hipermétrope se encuentra en un estado de adaptación permanente que puede provocar astenopía; es decir, una serie de síntomas relacionados con la fatiga del músculo ciliar como cefaleas frontales, cansancio y malestar al mirar de cerca y en casos raros vértigos, diplopía y naúseas.

Esta se hereda de forma dominante con penetrancia incompleta y es la principal causa de estrabismo convergente.

El ojo hipermétrope adulto tiene la cámara anterior aplanada, el ángulo camerular estrecho, el cristalino proporcionalmente grande y el músculo ciliar hipertrófico. Todo ello predispone al glaucoma agudo.

Tratamiento de la Hipermetropía

La hipermetropía se corrige con cristales esféricos positivos (convexos y convergentes) con lentes de contacto y con cirugía.

Los cristales de miopía disminuyen las imágenes y los de hipermetropía las aumentan.

En general, con gafas no se toleran diferencias mayores de 4 dioptrías entre ambos ojos.