Las cataratas es la opacificación o pérdida de la transparencia del cristalino que produce pérdida progresiva de visión.

El cristalino es un órgano totalmente transparente y con forma de lenteja que se encuentra en el interior del globo ocular justo detrás del iris.

Los síntomas de las cataratas son variables. La visión se hace borrosa y el paciente ve como si mirase a través de la niebla. Pueden aparecer molestias con la luz solar, alteraciones en la visión del color, dificultades al conducir de noche y visión doble al mirar con el ojo de la catarata.

Según el grado y la localización de la catarata, la visión puede ser casi normal o provocar una ceguera casi total, sólo ve y localiza la luz.

Cuando es total, el oftalmólogo no puede valorar el estado de la retina y del nervio óptico antes de la cirugía y debe de recurrir a exploraciones especiales ecografía, electrorretinograma.

La cirugía es la única forma efectiva de eliminar una catarata.

Las cataratas también conocidas como opacidades incipientes no precisan cirugía. La catarata se debe extraer cuando la pérdida visual ocasionada interfiere con las actividades de trabajo o tipo de vida de la persona.

La técnica de elección hoy en día es la Facoemulsificación del cristalino que se realiza mediante una incisión pequeña y con anestesia local.

El procedimiento es rápido y ambulatorio. Normalmente no precisa suturas por lo que el ojo sale destapado del quirófano y la recuperación es rápida.

Cataratas Congénitas

Las Cataratas Congénitas son usualmente estables y no progresivas. No suelen afectar la agudeza visual.

Capsulares

Afectan la cápsula anterior o posterior del cristalino.

Las polares son densas, circulares y bien definidas. Se localizan a nivel de la cápsula y córtex adyacente en la parte anterior polar anterior o posterior del cristalino.

A veces protruyen hacia la cámara anterior o hacia la cámara posterior lenticono posterior.

Las estrellas epicapsulares son restos de la túnica vasculosa lentis situados sobre la cápsula anterior del cristalino sin relación con el color del iris y la Mancha de Mittendorf's un resto de la arteria hialoidea, en forma de opacidad blanquecina adherida a la superficie posterior del cristalino en situación nasal o inferonasal respecto al eje visual.

Corticales

Se localizan en el córtex central o periférico. Las cerúleas son puntiformes y azuladas y están en el córtex periférico. Las coronarias rodean al núcleo en forma de corona y a menudo se asocian a las cerúleas

Cataratas por el Dr Bonafonte

Las zonulares lamelares son corticales blanquecinas y se colocadas alrededor del núcleo formando lamelas opacas (en forma de herradura) alternando con zonas de cristalino claro.

Nucleares

Opacidades del núcleo embrionario o del fetal (suturas en forma de Y.

Las embrionarias axiales anteriores son  muy frecuentes (25% de la población) puntiformes, luminiscentes y se sitúan entre el núcleo embrionario y la sutura Y anterior.

Las suturales son densas y dispuesta en forma de guante alrededor de en las suturas Y anteriores, más comunes, posteriores o ambas.

Cataratas cristalino

Las pulverulentas son puntiformes, usualmente bilaterales, formando una esfera en el núleo fetal.

Totales o subtotales

Son opacidades generalizadas de todo o casi todo el cristalino.

Cataratas Adquiridas

Cortical

La Catarata Cortical e produce cuando aumenta la permeabilidad de la cápsula del cristalino y el córtex absorbe humor acuoso.

Las proteinas del cristalino se rompen y desaparecen las suturas. Se forman vacuolas redondeadas compuestas por fluido y partículas proteicas, gotas morganianas y se separan las fibras cristalinianas formando grietas entre ellas.

La corteza se hidrata y se hace intumescente. Las proteinas se desnaturalizan, se coagulan y se opacifican. Se aprecian espículas radiales anteriores y posteriores, sobre todo en la parte inferior que son asintomáticas mientras no afectan el centro.

La catarata cortical se valora del 1 al 4 según el número de cuadrantes de cristalino afectado y  puede ser intumescente, madura e hipermadura.

En la catarata incipiente, la opacidad es incompleta y el córtex claro en su mayor parte. Si el fondo se visualiza con dificultad, la catarata se describe como inmadura y densa si el reflejo pupilar es de color grisáceo.

En la catarata madura la densidad de los cambios corticales impiden la visión del la parte posterior del cristalino y del fondo de ojo y el color de la pupila cambia de gris a blanco cuando la opacidad es completa.

Si este proceso continúa, todo el córtex queda ocupado por un fluido dentro del cual flota el núcleo catarata morganiana. Cuando el fluido cortical sale fuera del cristalino, a través de rupturas capsulares, se forma la catarata hipermadura de color blanco.

Nuclear

En la Catarata Nuclear el núcleo se esclerosa y se hace de color marrón-amarillento aumentando la densidad óptica del mismo y el índice de refracción del cristalino.

Catarata Nuclear

Se provoca una miopía progresiva y algunos pacientes pueden leer sin gafas pues la miopía inducida por el cristalino compensa la presbicia propia de la edad.

Esta miopía es corregible con gafas. Se gradúan del 1 al 4 según el color y la esclerosis del núcleo.

Las muy marrones oscura se llaman brunescentes y son muy duras.

Subcapsular

La opacidad aparece en la región subcapsular posterior, con más frecuencia. O anterior, entre la cápsula y el córtex. Se aprecia mejor por retroiluminación.

Produce deslumbramiento y dificultades en visión próxima como en la lectura.

Es más frecuente en pacientes menores de 50 años y se asocia a diabetes, uso de corticoides, traumatismos y radiaciones.

Cirugía de la catarata

La Cirugía de la Catarata es la operación oftalmológica que se realiza con mayor frecuencia.

No existe ningún tratamiento médico con eficacia probada para detener o curar las cataratas.

La cirugia es la única forma efectiva de eliminar una catarata.

Cirugía de la catarata

No es necesario perder toda la visión para operarse.

Esperar demasiado puede incluso dificultar la extracción y favorecer la aparición de complicaciones.

Las opacidades incipientes no precisan cirugía. La catarata se debe extraer cuando la pérdida visual que ocasiona interfiere con las actividades diarias de la persona.

En ocasiones la cirugía se realiza para tratar complicaciones como el glaucoma facolítico, uveitis o facilitar el tratamiento de otras enfermedades oculares como el desprendimiento de retina o también la retinopatía diabética.

La cirugía de la catarata sólo es urgente  en algunos de estos casos.

Facoemulsificación

La Facoemulsificación es la técnica de elección.

Se realiza en régimen ambulatorio sin ingreso. Con anestesia local o tópica y dura unos 10 minutos.

Usualmente el paciente no nota dolor ni en la cirugía ni en el postoperatorio.

Con ayuda del microscopio quirúrgico se practica una pequeña incisión (2.75 mm) en la periferia corneal y por ella se introduce la punta de un instrumento especial facoemulsificador que mediante vibraciones ultrasónicas fragmenta y disuelve la catarata y la extrae aspirando las pequeñas partículas resultantes en el proceso.

Después se introduce un cristalino artificial, lente intraocular plegable a través de la pequeña incisión de entrada implantándolo dentro de la cápsula del cristalino original para hacer las funciones del mismo.

La potencia o graduación de dicha lente se calcula antes de la intervención valorando el poder dióptrico de la córnea y la longitud del eje anteroposterior ocular. Se termina la cirugía sin necesidad de suturas.

Siempre son preferibles la lentes de cámara posterior pero si se rompe la cápsula se pone una de cámara anterior o mejor una de cámara posterior suturada al iris o a la esclerótica.

En algunos casos la cirugía de la catarata se realiza sin ultrasonidos, con una incisión mayor, implantando una lente artificial no plegable y cerrando con suturas y otras veces se rompe la cápsula posterior y se debe implantar una lente de cámara anterior o una suturada.

Contrariamente a la creencia popular, las cataratas no se suelen extraer con láser.

Critalino artificial, Lente Intraocular

Con la extracción de la catarata se pierde el cristalino enfermo la lente natural de enfoque del ojo (unas 12 Dioptrías).

Cuando no existían lentes intraoculares los operados llevaban unas gafas gruesas después de la cirugía. Ahora se coloca en la cirugía un cristalino artificial transparente y de la potencia adecuada a cada ojo que se calcula antes de la cirugía con un aparto especial llamado biómetro.

Con frecuencia se emplean lentes intraoculares monofocales que permiten ver adecuadamente en una distancia determinada, de lejos, cerca o distancia media. Según se haya calculado pero el paciente debe llevar unas gafas finas par ver bien en las otras distancias.

Muchas veces se seleccionan las lentes monofocales de tal manera que con un ojo se vea mejor de cerca y con el otro de lejos, monovisión. Para compensar la refracción en todas las distancias (lejos, medias y cerca) y eliminar las gafas postoperatorias se emplean lentes intraoculares multifocales  y lentes acomodativas monofocales diseñadas para experimentar un desplazamiento microscópico intraocular durante los distintos enfoques.

Sea cual fuere la lente intraocular implantada, ninguna asegura completamente la no utilización de gafas tras la cirugía. Sin embargo tanto las lentes multifocales como las acomodativas permiten en un elevado porcentaje de casos eliminar o reducir la dependencia de las gafas.

La mayor parte de LIOs no corrigen el astigmatismo y si existe dicho defecto el cirujano intentará corregirlo durante la cirugía realizando la incisión en el lugar necesario o mediante incisiones relajantes (arcuatas). También se puede corregir en el postoperatorio.

La mayoría de los pacientes operados realizan gran parte de sus actividades cotidianas sin corrección pero necesitan gafas en algunos momentos. Las anomalías de refracción postquirúrgica pueden ser corregidas con gafas, lentes de contacto, láser u otras técnicas.

Evolución postoperatoria

La cirugía de la catarata es un procedimiento seguro y de alta precisión. Con las técnicas actuales casi todos los casos se resuelven con éxito de acuerdo a las expectativas preoperatorias.

Las complicaciones son poco frecuentes pero pueden aparecer derivadas de la anestesia local (diplopia o perforación del globo), de enfermedades previas y de la propia cirugía.

Muchas son temporales y curan espontáneamente o con medicación apropiada, pero un pequeño porcentaje de los mismos, pueden ocasionar complicaciones más serias.

Nunca se deben ofrecer garantías totales y antes de la intervención los pacientes deben estar perfectamente informados y firmar un consentimiento para dicha cirugía.

Generalmente la visión se recupera de forma muy rápida pero a veces lo hace de forma progresiva.

Las complicaciones más temidas son las endftalmitis y las hemorragias expulsivas.

También pueden aparecer desprendimiento de retina, extracción parcial, glaucoma, rotura capsular con pérdida de vítreo, desplazamiento de la lente, mal cálculo, aumento de la sensibilidad a la luz y las propias de la anestesia local (diplopia y perforación del globo)

El paciente debe comunicar al oftalmólogo con urgencia si aparece fiebre elevada, dolor ocular o de cabeza que no cede con calmantes, alteraciones importantes en la visión o supuración ocular.

Tratamiento con láser de YAG

En la cirugía moderna de la catarata la lente intraocular se introduce dentro de la cápsula del cristalino, una delicada película similar a un papel de celofán transparente.

Con el tiempo en un porcentaje importante de casos, el 20% aproximadamente, dicha cápsula se opacifica y, como consecuencia, la visión se enturbia apareciendo síntomas similares a los de la catarata original.

Tratamiento con laser de YAG

Para volver a restablecer la visión normal se debe realizar en dicha cápsula opaca una ventana o agujero en la misma situación y tamaño que la pupila para restablecer una visión nítida.

Esto se consigue, mediante tratamiento con láser de YAG, de una forma sencilla, precisa, rápida y no dolorosa que sólo requiere anestesia tópica.

Anomalías de la posición del cristalino

Subluxación. Se produce por debilitación o rotura parcial de la zónula.

Luxación. Es la rotura completa de la zónula; el cristalino puede pasar entonces a la cámara anterior (con grave peligro de lesión del endotelio corneal) o a la cámara vítrea, dando lugar a un estado óptico de afaquia.

Suele presentarse en el síndrome de Marfan, el síndrome de Marchesani y, de forma más esporádica, en el síndrome de Ehlers-Danlos.

Puede producirse por traumatismos y de forma espontánea en cataratas hipermaduras.